Julio Cesar Martínez: un agrónomo llamado Trabajito

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Nelson Romero Pineda

CRONICAS DE UN AGRONOMO SENIOR
“Todos los de agricultura son unos buenos muchachos”
“Julio Cesar Martínez: un agrónomo llamado Trabajito”

Julio, se nos fue un dia de Octubre de 2016, fue cobijado por la fértil tierra de San Salvador, acompañado por su familia, un numeroso grupo de amigos y muchos colegas que llegaron de diferentes partes del país, para dar sus condolencias a su esposa e hijos y despedir en su viaje a la eternidad, a ese pequeño, pero muy grande hombre.

Julio Cesar ingreso a la ENA en 1958 y formó parte de la II promoción, se gradúo en Febrero de 1960, era de exigua estatura, resaltaba entre sus compañeros por ser el más bajito; una vez cuando cursaba primer año, regresando del trabajo de campo en horticultura, venía empapado en sudor y polvo, en el grupo iba Ramón Francisco Aparicio, (Moncho Aparicio), quién al verlo así, exclamo con tremendo vozarrón: “vé que Trabajito más hijueputa”, lo que causo un largo jolgorio entre los otros compañeros; así fue el segundo baútizo de Julio Cesar, el primero no lo sé, ese “nombre” lo haría muy conocido y lo llevaría de por vida, yo le llamaba “traba”.
Conocí a Julio en San Miguel, por cosas del destino fui su compañero de grupo en “áreas comúnes” del Centro Universitario de Oriente de la “U” Nacional, él trabajaba para “Bayer S.A.” en la división veterinaria y yo para el Banco de Fomento Agropecuario, allí nos identificamos como agrónomos de la ENA y comenzó entre nosotros una amistad, que poco a poco se volvió una hermandad que nos hizo familia. Para esos días “Have You Never Been Mellow” de Olivia Newton John era la canción que más se oía en las radios migueleñas.
Julio Cesar después de algunos años de laborar para Bayer S.A., se colocó en la por entonces famosa Hacienda “La Carrera” de don Juan Wright en Usulután, departamento que con Justicia era llamado “el granero de la república” por sus feraces tierras, que labradas por ingeniosos y perseverantes agricultores generosamente daban cosechas abundantes; por un buen tiempo dejamos de vernos y frecuentarnos, pero habitualmente nos comunicábamos.

A mediados de los años 80’s me enrolé en Quimagro S.A. empresa fabricante de pesticidas para la agricultura, ya había comenzado la insurrección armada de la guerrilla y en el oriente del país su accionar bélico era bastante intenso por lo que muchos profesionales declinaban trabajar en el oriente, una oportunidad para los que allí residíamos; en uno de mis viajes para ventas por la zona oriental, en una ocasión al pasar por las cercanías de Mercedes Umaña, me encontré a Julio Cesar, trabajaba en un centro de acopio de granos del I.R.A. ( Instituto Regulador de Abastecimientos); leía un libro, a Julio Cesar le gustaba mucho la lectura, era un adicto a ella.

Mi entonces jefé agr. Noé Figueroa, me dijo: “el “chele” Valdivieso (Carlos Alberto Valdivieso), de Moore Comercial S.A., necesita un agrónomo para oriente…conoces alguno? …enseguida pensé en Julio Cesar; fue a la entrevista y lo contrataron para trabajar en la zona oriental; volvimos a compartir experiencias, tiempo, bromas y cervezas, pasado un tiempo logro que me contrataran en Moore Comercial S.A. fuimos compañeros en la división pecuaria hasta que la empresa cerro operaciones; Julio Cesar compro un agroservicio en Tacachico y yo me fui a trabajar a Honduras en ventas para una empresa de concentrados.

Julio Cesar fue para mi el hermano mayor que nunca tuve, siempre estuvo conmigo en las buenas y en las malas, me recibio en su casa como un hermano, compartimos desayunos y cenas con doña Toyita, su esposa y sus hijos, su casa fue mi casa.

Lo llamaba para su cumpleaños y para el 1 de Mayo; cuando le hablaba para saludarlo en “su día: el dia de el Trabajito”, me contestaba: “Ya sé para que me hablas cabrón”; nuestra hermandad y amistad perduró en el tiempo y era del agrado de su familia y de la mia.

Mi esposa y mis hijos lo vieron como mi hermano, tuve el gusto siempre me visitara en San Miguel y despues viniera a vernos a California, esa vez fue la última vez que lo vi y compartí con él, así quiero recordarlo siempre…hasta pronto querido hermano “Trabajito”.

Nuestras andanzas en la ENA

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Era el año 1979 , año de golpe de estado a Romero , nosotros éramos los eternos voluntarios , nos quedábamos en la Escuela porque nuestras familias estavan muy lejos, algunos éramos de Chalatenango , La Unión , San Miguel , Usulután etc . Siempre nos apuntabamos en La lista de voluntarios para el fin de semana , no salíamos pasábamos en las instalaciones los fines de semana .
Todos los sábados por la noche , era visita obligatoria que hacíamos a un lugarcito aledaño a la Escuela , lo conocíamos como Fifí ,llamado así pienso yo porque de seguro fueron desplazados cuando pasó un huracán en 1974 por las costas Hondureñas afectando también a muchos compatriotas y de seguro fueron ubicados allí, la mayoría del personal de cocina eran de los lugares aledaños a la Escuela , de San Andrés y del Fifí .
Casi todos los sábados de 7 de la noche en adelante en el Fifí realizaban una fiesta en una casa que tenía un negocito , cuyo dueño no me acuerdo, bailabamos amenizados por un tocadiscos, la forma de pago era canción bailada canción pagada , nos colocabamos una pesetilla en la oreja , y el dueño del tocadiscos pasaba en cada canción sacandonos la pesetilla de la oreja durante bailabamos , y así pasaban las horas hasta llegar a media noche , cuando decidiamos irnos nos íbamos en grupo , nos saltabamos la cerca y salíamos por el caminito que teníamos en medio del cafetal, llegábamos silenciosos agachado , teniendo cuidado de no ir a toparnos con los guardias que tenía el coronel que podían andar haciendo sus rondas , así pasaban nuestros días en el internado de la ENA, llenando nuestra memoria de gratos recuerdos que jamás volveríamos a vivir .

El coronel y su arroz de colores

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Cursabamos segundo año , si la memoria no me traiciona , en nuestra querida ENA , año 1979 , en el área de agronomía , nos habían repartido los lotes de maíz , habíamos sembrado las variedades híbridas H 3 y H 5 , teníamos que hacerlos producir , y para poder tenerlos limpios muchos de nosotros sacrificabamos nuestro fin de semana para poder quedarnos limpiando nuestro lote , eran días de dictadura gobernaba el general Chalateco Carlos Humberto Romero, el país estava convulso , la guerra en su apogeo , la Escuela no fue la excepción, y en la ENA apareció un grupo de alumnos que defendía los intereses de los estudiantes , tengo bien presente la imagen del compañero Mira defendiendo los intereses de todos nosotros, una de las exigencias era que cambiara la comida que el alumnado consideraba mala , el coronel cañas atendió la exigencia por lo menos en el color de el arroz, ya que la siguiente semana apareció en el comedor , día lunes arroz color amarillo intenso , día martes , arroz color verde , día miércoles arroz rosado , y así , se repetían los colores quedando grabado en la memoria colectiva de dichas promociones.

Recuerdos de nuestra querida ENA Roberto Quiñonez

Juan Francisco Avalos Avalos
1 h ·

Así mismo, se forjaba un Agrónomo en la Escuela Nacional de Agricultura Roberto Quiñones de El Salvador. en los años 60’s 70’s hasta inicios de los años 80′ s, después de esa época la ENA, cayó en manos de Buitres por largos periodos, hasta tocar fondo en tiempos de los Areneros y comenzar a despegar nuevamente durante los años 2008 a los actuales, aunque siempre con altas y bajas por falta de recursos económicos y un Sindicato que prioriza en su actuar, su estabilidad laboral y no el desarrollo humano y tecnogico de los estudiantes como fue concebida.
‎Jaime Salvador Molina Miranda‎
en
FOTOS DEL RECUERDO PROMOCIÓN XXIII DE LA ENA

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El 16 de Mayo de 1978 llegamos a nuestra querida ENA con un abanico de ilusiones , nuestro director coronel Carlos Tadeo Cañas nos daba la bienvenida , era un hombre alto de voz fuerte y resonante , en su alocución nos decía que nosotros éramos personas bendecidas , al tener la oportunidad de estudiar con beca completa en uno de los mejores centros de estudios superiores del país y de C.A , en ese tiempo la UES estava cerrada y las oportunidades para los jóvenes se reducían, entramos al primer ciclo con la esperanza de pasar al segundo ciclo , ya que en la ENA , no existía la segunda oportunidad ó se salía de Agrónomo ó se salía avergonzado ,una de dos.
Éramos 280 jóvenes reclutas en primer año de los cuales se fueron la mitad en el primer ciclo, recuerdo como ayer mi primer examen corto de química (Quiz) el Dr Melara nos estrenó en el auditorium , nos acondicionó uno en cada extremo de las mesas de comedor , y grito manos arriba y sacó un cronómetro con timbre fuerte ,hizo sonar el timbre y dijo en voz alta empiecen y todo mundo a contestar el exámen , al pasar los cinco minutos grito otra vez , manos arriba ,los primeros de la fila recojan los exámenes de sus compañeros , de esa manera nos fuimos insertando en un mundo de estudio , orden y disciplina , que marcaron nuestras vidas para siempre , gracias coronel por tan loable labor creo que todos los Agrónomos que lo conocimos se lo agradecemos.

» Un día en la ENA de los 80 «

» Un día en la ENA de los 80 »

Empezábamos el primer ciclo de estudio, todos con la ilusión de pasar al segundo ciclo , lo cual logramos sólo la mitad de los reclutas, si mal no recuerdo las primeras materias cursadas fueron matemáticas I , Química agrícola, Botánica, Entomología , y propagación de plantas . En la aparentemente tranquila ENA , todo era movimiento , a las 5 de la mañana sonaba el timbre para ponernos todos en actividad, y desfilabamos en los pasillos de nuestros edificios a tomar nuestro respectivo baño, de 5:30 a 6:00 AM también desfilaban los que eran buenos para el diente , y todo mundo desde nuestros edificios les gritabamos ¡ buitreeeeeeessss ! . Estos compañeros eran los primeritos en desayunar , a las 7:00 AM sonaba el timbre para entrar a clases , teníamos que estar a la hora porque una llegada tarde implicaba una falta leve y era un castigo sin salir el fin de semana . Recibíamos 5 horas clase todos los dias y en la tarde a campo de acuerdo al horario , a las 12 del medio día era la hora de almuerzo , bien recuerdo la gran cola dándole la vuelta al auditorium y al coronel viendo personalmente la calidad de servicio que recibíamos , a la 1:00 PM teníamos que estar en campo o en clases según tocara , en campo nos tocó trabajar en el invernadero con el Jute QDDG , en frutales ó cultivando las hortalizas que consumiamos , a las 4 de la tarde salíamos de campo , todos con sombrero , uniforme de campo , azadón al hombro y cuma en mano , y desfilabamos religiosamente todos los días durante un año , si cometiamos alguna falta , los días viernes por la tarde íbamos a ver el tablero de orientación para ver si apareciamos en la lista de castigados para el fin de semana ,de 5 a 6:30 de la tarde a cenar al auditorium otra vez a partir de esa hora , nos íbamos para la tienda , a la piscina o a charlar con nuestros compañeros , en la noche , hacíamos nuestras respectivas visitas a cuartos de nuestros compañeros , donde planeabamos de todo, las tertulias eran largas y casi todos también estudiando, porque de una cosa estoy seguro que el que salía de la ENA en esos años era porque en realidad estudiaba . Como olvidar estos recuerdos tan especiales y que nos marcaron para toda la vida para que pudiéramos ser personas de bién .